Glitch

El comienzo del siglo XXI ha sido testigo de una incipiente revolución de las tecnologías de la comunicación de la que la humanidad no parece poder escapar. Junto con ella, nuestras concepciones de libertad y naturaleza se desvanecen; nos volvemos, una vez más, esclavos de la máquina.

En los últimos años, el crecimiento del fenómeno de las redes sociales llevó a millones de personas a crearse una identidad alternativa y digital. Muchos consideran el mundo virtual como una realidad aparte, donde la lo físico se desdobla y desdibuja, dando lugar a un mundo lleno de bits y 16 millones de colores, donde no somos más nosotros, sino lo que lo virtual hace de nosotros. La noción de identidad se reinventa, se transforma.